Posteado por: TCTR | febrero 6, 2009

Días de Camisa y Zapatos (Cap. III: Te vengo a deciiiirrr…)

(En capítulos anteriores: En los Juzgados viven unos señores muy raros, llamados Secretarios Judiciales, que escriben cartas como lo haría Yoda pero sienten como lo haría Darth Vader. Darth Vader en su etapa chunga, no al principio o al final de su vida).

En fin, que como explicaba en el post anterior de mis aventuras en la Caha Rurás, mi labor principal es responder las extrañas cartas que los Juzgados suelen, sin ninguna educación, enviarle a la gente.Como el término “gente” me engloba a mí, tras enterarme más o menos del mensaje oculto tras la maraña de subordinadas (digamos, tras leer y releer el texto unas 3 veces, más otra a trasluz, por si acaso) y buscar la información en cuestión (Nota importante: es maravilloso cuando las acciones a realizar son lo más complicado posible, ordenando 15 embargos del tirón  e información sobre una finca gravada con una hipoteca de 1967…No, no es sarcasmo. Es que en esos casos ya no tiene nada que ver conmigo y puedo redestinarla a otra persona del edificio en plan “Brown Dispatcher”) me toca imbuirme del espíritu del Juzgadiano y contestar, vía epistolar, al Juzgado.

Ahora bien, para una buena e incomprensible respuesta en Juzgadiano, que te haga quedar bien a ti y a la Caha, entre sumiso (porque obedeces) e inteligente (porque sabes a quién escribirle la carta de respuesta, que ya es bastante. No es broma. Ha habido veces en las que he tenido que mirar la dirección del Juzgado en internet. Con dos cojones) son primordiales tres conceptos clave, elementos que sustentan el edificio de la incomprensibilidad y evitan que se te llegue a hundir encima y tengas que volver a escribirlo todo de nuevo.

El primero y más importante: En una carta de respuesta en Juzgadiano se tiene imperativamente que introducir tanto un “Hemos de significarle” como un “el referenciado, la referenciada, los referenciados…”. No significan nada en particular pero actúan como fórmulas sagradas ancestrales  para que el Secretario te identifique como un no-hostil iniciado en los caminos del Juzgadiano, y con ello acepte tu respuesta. Si los ojos del Secretario no topan en toda la carta con esas dos construcciones sin sentido, no sale de su estado de odio (“agenda of rage”), con lo que es más que probable que te devuelva la carta.
Eso sí, las fórmulas tienen que estar insertas en el contenido del mensaje, no es válido ponerlas justo debajo de la fecha. Si hicieras eso, el Secretario pensará que te estás pasando de listo, y su cólera caerá sobre ti (en forma de devolución, también)

Segundo pilar básico de una buen escrito de contestación;  Del texto tiene que desprenderse claramente que tú no “haces” las cosas, “procedes” a hacerlas. Esto refuerza la autoestima y la gloria personal de Secretario Judicial, al transmitir la idea (equivocada por otra parte) de que es ÉL el responsable de que te vayas a tirar un rato buscando datos de gente y sacando folios. En realidad lo haces porque eres un oompa loompa en prácticas y es lo que te ha tocado (Si te llegara el mismo mensaje en cualquier otra época no laboral, lo más probable es que te dedicaras a insultar a su familia y relativos en un par de folios) pero vaya. Además, lo de “procedo a…” recoge muy bien el espíritu de obediencia para con el Secretario Judicial. Queda como muy “Será como mandes, amo”.

Tercero y último; en el capítulo anterior hablamos de los deleznables trucos que emplean los Secretarios para dificultar un poquito más la labor del que recibe y contesta sus designios (Abreviaturas, comerse letras del DNI…). Bien, a la hora de responder adecuadamente a la carta es necesario repetir las abreviaturas como te venían y los DNIs sin letra. ¿Y eso? Digamos que es otro reflejo de la relación de subordinación que te une al emisor de la carta. Él sabe que has pasado por el campo de minas, porque si no no estarías respondiendo lo que te ha pedido, pero a su ego no le hace gracia que se lo recuerdes expresamente. Por ello, aunque tú si sabes cual es la letra del DNI en cuestión , no la pones en la carta. Exactamente lo mismo ocurre con las abreviaturas de los procedimientos judiciales. Si Él  ha escrito “Procedimiento Jcio Abdo xxx/xx”, por ejemplo, tú eso lo copiaspegas tal cual (con lo que, además, honras a sus ancestros Secretarios que fueron transmitiéndose dichas abreviaturas que Él usa ahora). Ahora bien, si la trampa consistía en poner mal el nombre de la persona, confundiendo además algún número del DNI, eso sí que tienes que corregirlo, aún aceptando el riesgo que supone ofender al Secretario, porque existe la posibilidad (y no pequeña) de que luego no se acuerde de la triquiñuela en cuestión y te responda  días más tarde “No coincide el nombre” o “DNI incorrecto”, sin inmutarse.

Propina; Para dejar escapar un poco la ira que me corroe por el juego sucio del Secretario, normalmente le quito a la fórmula de despedida “Le saludamos muy atentamente” la palabra “muy”. Que una cosa es que no te acuerdes de la madre del Poder Judicial textualmente y otra que encima le saludes muy atentamente por ser tan ingenioso.

Estas son, pues, las líneas maestras de toda misiva dirigida a un Juzgado, líneas que se han demostrado muy eficaces, porque todavía no han llamado de ningún órgano judicial preguntando por “el inútil que escribe las cartas”. Eso sí, todavía tengo que estudiar el fenómeno que se produce cuando, en la comunicación entre Caha Rurás y Juzgado, elevas la incomprensibilidad al cuadrado. Qué tu me escribes raro? Pues yo te respondo bizarro.

Eah!

Continuarárrrrr…..

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Responses

  1. Sin duda, te compadezco por tener un trabajo tan… no sé como denominarlo, porque creo q me he quedado sin adjetivos, pero bueno, al menos no te espera un verano intensísimo, búscale el lado positivo…

  2. No es que quiera defender a los Secterrarios, pero aunque ellos firmen por aquello de la función de impulso del proceso, las cédulas de los actos de comunicación se confeccionan por el cuerpo de tramitadores-dos escalones por debajo de un secretario-. Hay que ponerse en situación: no se le contesta al Gran Dragón Rojo (no somos dignos) sino a un vasallo que presenta la heroica contestación del oompa lumpa como una victoria suya-¿recuerdas los dibujos animados antiguos, de fantasía, en la que los esbirros del malo eran unos zoquetes que siempre recibían algún palo? pues igual-.
    Como los esbirros-tramitación- temen al Gran Capataz-gestión- no modificarían jamás la plantilla redactada por aquel iluminado que ascendió a generalazo o algo-jefatura de servicios comunes-. Lo que sirve, sirve.
    Sería divertido, por sembrar el caos, que cada vez que proporcionarás información solicitaras testimonio del asiento de registro de tu comunicación, para ser más eficaz en futuras misivas. Ese día despertarías al gran Dragón, incluso.
    ¡Oh valiente becario! Tira dos dados de 20 antes de atacar XD

  3. ¿Te puedes creer que he ido a buscar los dados de 20 en la caja de dados de mi hermano y el inutil solo tiene de 8 para abajo? A que juego raro jugará este hombre, por Diso? Ya me ha fastidiado la contestación 😦

    En fin, que ahora que se esto, exculpo oficialmente a los del Cuerpo de Tramitación, que ciertamente serán simples esbirros del Secretario judicial, obedeciendo ciegamente los locos designios de éste. Mi comprensión para ellos! Mi ira contra el Secretario! Dejemos al Gran Dragon tranquilo, que si me pagan son sólo 200 euros al final de las prácticas y tampoco merece la pena el riesgo!

  4. Guinda: oompa!

  5. Ilustradme, si el juzgadiano es el lenguaje de los secretarios judiciales, el lenguage perifrástico y multivariable de la consejería de innovación en sus órdenes de ayudas sería…… el innovatiano?
    Más ayá de los nuevos lenguajes, jergas o jerigonzas reivindico el poder de la RAE y sus honorables ancianos. Hasta el infinito y más allá.

  6. Yo creo que últimamente, las comunidades que no tienen lengua vernácula que rescatar (esas fablas asturianas, ese WTF aragonés…) se tienen que conformar con escribir raro en castellano, deformándolo de tal manera que al final se crea un dialecto nuevo. El innovatiano (mitad innovación, mitad paja mental, por eso rima con mano) es una de esas nuevas creaciones. Sin embargo, el Juzgadiano es un paso más alla, porque supone la creación de un lenguaje para incomunicarse.
    Los de la RAE todavía no habrán salido de su asombro.

  7. Vale ya que te veo puesto en el juzgadiano.
    ¿Cual es la abrv. de pojdata?
    P.d., Pdt, Pdta, ó Pota.

    Por que pedete y pota, no… ¿no?

  8. Sobre el Patués, lengua ancestral aragonesa del valle de benasque; hay quien organiza excursiones de fin de curso con el fin de poder practicarla in situ, ya que de no ser así… Ni el de la mochila las conoce. Otros simplemente van a esquiar.


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